sábado, 20 de agosto de 2016

Día 5:

Día 5:

Si no puedes confiar en ti misma no puedes confiar en nadie.

Y yo no lo hago, no confío. Ahora mismo me siento demasiado débil e insegura como para poder hacer nada. Tengo muy altos y muy bajos los escudos a la vez.

Cualquier persona a mi alrededor puede hacerme daño, reducirme a escombros llorones o en estado de pánico con tan solo un mal comentario o con un acercamiento. Me pone nerviosa dejar entrar en mi vida a nadie, aun que sea mínimamente, me da un pánico terrible. No me siento bien, no me siento segura.

Por otro lado tengo los escudos tan altos que son una cúpula. Si ahora apareciese, aunque soy agnóstica al respecto, mi alma gemela, me daría tanta inseguridad que huiría en segundos. Sea quien fuese tendría que darme tanta seguridad que es prácticamente imposible. Quizás con el factor sorpresa de su parte lograría que le diese conversación.

No tengo fuerzas, para nada, ni para ser encantadora, ni para coquetear; ni para conocer a nadie, ni para dejar que me conozcan... No estoy segura de mi misma, ni me gusto, ni a penas me quiero, solo lucho por mantener los pedazos lo suficientemente juntos como para parecer una persona de cara a los demás.

Siento que defraudo a aquellos que me rodean y a quienes quiero, porque con ellos me siento lo suficientemente segura como para parecer humana, pero a la vez me da mucho pánico fallarles, que se vayan, no ser suficiente o mostrar como de cercenada estoy por dentro, como de rota, como de inestable, triste, sola, en pánico...

Y así es como vas cavando tu propia tumba de soledad, de morir en el olvido, de ser arrojada al foso de los recuerdos grises de quienes te rodean: no pudiendo, no estando, no teniendo fuerzas...

Lo siento, lo intento, pero....

Silene marchita




No hay comentarios:

Publicar un comentario